Un Día en el Botánico de Madrid

🌿 Un Día en el Botánico: Belleza, cuidado y la Magia del Otoño en Madrid

Paseo por el Jardín Botanico de Madrid

Jardín Botánico, cuidado natural y parkinson

¡Descubre la conexión profunda entre la naturaleza y el bienestar! Acompáñanos a un recorrido inolvidable por el Real Jardín Botánico de Madrid en pleno otoño. Este post te mostrará cómo un paseo entre árboles gigantescos y arces en su esplendor se convierte en una poderosa terapia de salud natural y apoyo. Si buscas inspiración sobre el cuidado del cuerpo y espíritu, y cómo el Reiki y la belleza biológica pueden transformar el día a día, estás en el lugar correcto. Desde la entrada de Murillo hasta la plaza de la «Niña de la Dalia», una historia de amistad y esperanza con la ayuda decisiva de mi amiga y jardinera Yolanda.


El Inicio de la Aventura y el Poder de la Amistad

El Comienzo de la Travesía en el Corazón de Madrid

El día comenzó con una energía especial. Satur, el cariñoso y dedicado marido de Nela, nos dejó en la histórica Puerta de Murillo del Real Jardín Botánico. Nela, a pesar del parkinsonismo, tiene una fuerza de voluntad inquebrantable y una curiosidad voraz, herencia de su brillante carrera como abogada. Yo, Covadonga (puedes conocerme mejor en cuidasdeti.com), estaba allí, lista para acompañar su paso con atención y, por supuesto, con la energía sanadora de Gendai Reiki Ho. Entrar en este templo de la botánica es dejar el bullicio de la ciudad atrás y sumergirse en una atmósfera que nutre el alma. El paseo prometía ser una sesión de salud natural y un banquete para el espíritu.

Nela y yo, Covadonga, listas para comenzar nuestra aventura frente a la majestuosa entrada del Jardín Botánico, con un cartel de la exposición "26 Mujeres en las ciencias, artes y letras".
Nela y yo, Covadonga, listas para comenzar nuestra aventura frente a la majestuosa entrada del Jardín Botánico, con un cartel de la exposición:«26 Mujeres en las ciencias, artes y letras».

 

 

Un Encuentro Decisivo: Yolanda y la Vida de los Árboles

Pero la verdadera magia del día se encendió con un encuentro providencial: el de Yolanda, una maravillosa jardinera empleada del Botánico. A partir de ese momento, la caminata se transformó en una lección interactiva de botánica y un apoyo firme y sonriente. Los ojos de Nela no perdían detalle, y su rostro, como lo muestra el primer selfie del día, se iluminaba con cada explicación de Yolanda. Los árboles, gigantescos y centenarios, no solo observaban nuestro caminar lento y titubeante, sino que parecían acunarlo. El camino fue firme e ilusionado, y ese primer tramo, desde el paseo central a la pérgola, nos llenó de optimismo.

La alegría de Nela y yo al comienzo del día, reflejando la ilusión de nuestra visita.
La tres visitantes del Botánico en esa mágica mañana: Nela, Yolanda y yo misma. Imposible mejor humor y más alegría.

 

 

Encuentros Botánicos de Curación y Belleza

El otoño había desplegado toda su paleta cromática, y el Botánico estaba en su esplendor. A cada paso, Nela encontraba una nueva forma de conectar con la vida que la rodeaba. Pasamos de las hojas amarillas del árbol del algodón (Tilia tomentosa ‘Petiolaris’) –un ejemplo de la belleza biológica del reino vegetal, ideal para la inspiración en productos naturales– a las formas peculiares del Ginkgo. Para quienes siguen mi web, la naturaleza es el primer laboratorio de la salud, y aquí se respiraba ese principio. Un paseo que es, en sí mismo, la mejor de las terapias.

La belleza de la Tilia Tomentosa ‘Petiolaris’ con sus hojas amarillas y verdes. E majestuoso Ginkgo, vestido de oro otoñal y las hojas delGingko


La Profundidad del Cuidado y los Tesoros del Otoño

La Exuberancia del Otoño: Ginkgos, Arces y Camelias

Nuestro recorrido nos llevó a saludar a los árboles más icónicos del jardín. El Ginkgo, conocido por su resistencia y su llamativo color dorado en otoño, nos dio una vista espectacular. Luego nos encontramos con los arces japoneses, pequeños tesoros que ardían en tonalidades de rojo y naranja. Esta inmersión total en el color no es solo una experiencia visual; es una inyección de energía vital. En mis consejos sobre fotografía de naturaleza (¡mira mi Calendario Covadonga!), siempre resalto cómo la composición y el color pueden elevar el espíritu. En un contexto de cuidado, esta belleza es un estímulo directo contra el desánimo.


Un Momento de Reposo: Recarga y Reflexión

Con el paso lento de Nela, los bancos del Botánico son aliados imprescindibles. Nos sentamos un momento para descansar, rodeadas de una alfombra de hojas caídas. Estos instantes de reposo son vitales. Mientras Nela se recargaba físicamente, yo continuaba con el sutil pero poderoso apoyo del Reiki, manteniendo su campo energético equilibrado. El Reiki es una de las técnicas alternativas clave en cuidasdeti.com, y en situaciones como esta, su aplicación suave es un ancla de paz. La conversación fluía, llena de risas y la satisfacción de estar viviendo un momento pleno y hermoso juntas.


El Punto Culminante: La Plaza de la «Niña de la Dalia»

El momento supremo del día llegó al detenernos en la plaza de la «Niña de la Dalia». Rodeadas de un paisaje de tonos amarillos y ocres, con la pequeña estatua vigilando la escena, Nela y yo pudimos sentir la serenidad del lugar. A pesar de ser dalias tardías, su presencia simbólica nos recordaba que la belleza y la floración son posibles incluso al final de la temporada. Es una metáfora perfecta para la vida y el cuidado que promovemos en nuestra web: siempre hay una forma de florecer. Yolanda nos había guiado hasta este rincón mágico, y su presencia, junto a la de Nela, hacía que todo fuera más significativo.

Posando frente al Jardín de la Niña de la Dalia, con la escultura a la derecha y el paisaje otoñal de fondo.
Posando frente al Jardín de la Niña de la Dalia, con la escultura a la derecha y el paisaje otoñal de fondo.

El Retorno y el Legado de la Experiencia

Llenas de Vida y Belleza: Cosechando los Frutos del Paseo

El tiempo voló entre Ginkgos, arces y valiosas explicaciones de botánica y vida. Dejamos atrás las camelias y las dalias tardías con la sensación de haber llenado nuestros depósitos emocionales. Este día en el Botánico, auxiliadas por Yolanda, fue un recordatorio tangible de que la salud natural se construye con momentos de gozo, conexión y movimiento, por lento que sea. Para mí, como terapeuta de Gendai Reiki Ho, ver la alegría y el despertar sensorial de Nela, maestra de reiki, es la prueba más fehaciente del poder curativo de la naturaleza y de un apoyo amoroso. Este tipo de experiencia es tan fundamental como los productos naturales y biológicos que recomiendo para el cuidado del cuerpo.

 

El Viaje de Vuelta: La Carga Positiva

Finalmente, emprendimos el camino de regreso. Satur nos había traído, pero para volver, optamos por el transporte público. Sentadas en el autobús, sintiendo el leve traqueteo, la conversación era más pausada, llena de reflexiones sobre la belleza que habíamos atesorado. Mi rostro, más relajado, y el de Nela, sereno bajo la luz del bus, mostraban el efecto inmediato de la jornada. Volvíamos a casa completamente llenas de vida, belleza y esa paz interior que solo se encuentra cuando el espíritu ha sido nutrido. Este es el verdadero fruto de un día bien vivido y un cuidado bien dado.

Selfie a bordo del bus de vuelta, reflejando la satisfacción y la tranquilidad tras un día inspirador.
Selfie a bordo del bus de vuelta, reflejando la satisfacción y la tranquilidad tras un día inspirador.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

Un Propósito Renacido: Cuidar y Acompañar

Este «Un día en el Botánico» es mucho más que un paseo. Es un testimonio de la amistad, de la dignidad ante la enfermedad y de cómo el entorno natural, con el apoyo humano adecuado, se convierte en la mejor medicina. Nela, una extraordinaria abogada que ahora libra otra batalla, me inspira cada día. Su historia, y la mía como su compañera y terapeuta, son la base de los consejos que comparto en cuidasdeti.com sobre alimentación natural, flores de Bach, Reiki y el camino hacia una vida más consciente y plena.

 

 

Nela y Yolanda paseando por el Real Jardín Botanico de Madrid

 

 

 

 


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5 comentarios

  1. Nela , todo un ejemplo de entereza y aceptación ante la enfermedad. Muy querida y muy respetada por todos los que la conocen. Covadonga, algo más que su terapeuta, su amiga, su compañera, su acompañante. El entorno , y la estación , mágico.

  2. Hay personas muy especiales en nuestras vidas, Cova es una de esas personas que dejan huella en los corazones de quienes tienen el privilegio de conocerla y compartir con ella, un homenaje a la naturaleza y los demás. Este paseo al Jardín Botánico de Madrid es una muestra de su identificación con la naturaleza. El post es impecable digno de una artista

  3. No hay nada mejor para la paz interior que un paseo por la naturaleza y más por el Real Botánico con su cantidad de arboles y plantas y además ese color del otoño que es especial en Madrid. Muy buenísima elección y una gran terapia.

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